| Cáritas
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EN LA CÁRITAS PARROQUIAL SOLO HAY 6 SOCIOS FIJOS MENSUALES. NECESITAMOS AL MENOS 50 PARA SEGUIR AYUDANDO
El objetivo
principal de cáritas es la atención a los proyectos
y programas que pretendan la atención a las personas
más necesitadas, para que se valgan por
sí mismas y no necesiten estar pidiendo limosnas. ASAMBLEA DE LA VÍCARÍA II
CÁRITAS DE LA VICARÍA SEVILLA II ORDEN DEL DIA 9,30 Acogida
“Soñé que la vida era alegría.
“ Servir ” “Donde hay un árbol que plantar, plántalo
tú; donde hay un error que enmendar, enmiéndalo tú;
donde haya un esfuerzo que todos esquivan, acéptalo tú. Qué triste sería el mundo si todo estuviera hecho, si no hubiera un rosal que plantar, una empresa que emprender. Servir no es sólo tarea de inferiores. Dios,
que da el fruto y la luz, sirve. Pudiera llamársele así:
“el que sirve.” Gabriela Mistral LECTURA DEL LIBRO DE LOS HECHOS DE LOS APÓSTOLES 6,1-7
La propuesta les pareció bien a todos y eligieron a Esteban, hombre lleno de fe y de Espíritu Santo, a Felipe, Prócoro, Nicanor, Simón, Parmenas y Nicolás, prosélito de Antioquia. Se los presentaron a los apóstoles y ellos les impusieron las manos orando. La Palabra de Dios iba cundiendo y en Jerusalén crecía mucho el número de discípulos; incluso muchos sacerdotes aceptaban la fe. O R A C I Ó N L I T Á N I C A
2-: Lector “Venid conmigo y lo veréis” (Jn 1, 39) 1- Señor, yo quiero seguirte adonde quiera que vayas (Lc 9,57) 2- El que no nazca de lo alto no puede ver el Reino de Dios (Jn 3, 1- Pero tú, ¿quién eres, Señor? Hech. 9, 5 2- Yo soy la vid verdadera. El que permanece en mí,
ese da mucho 1- Señor, nosotros hemos dejado todo para estar contigo (Mt 19,27) 2- No podéis servir a Dios y al dinero, porque
nadie puede servir a dos señores (Mt6, 24). No toméis
1- Señor, déjanos estar en los puestos más cercanos a tu Reino 2- ¿Comprendéis lo que he hecho con vosotros,
también vosotros debéis lavaros los pies unos a otros
1. ¡Cuántas dificultades, Señor!, hay espíritus y demonios que no hemos podido expulsar. (Mc 9, 29) 2. Mirad os envío como ovejas en medio de lobos,
sed pues prudentes y sencillos (Mt 10,16). Pero no
Danos, Señor, iglesias que sean más valientes que precavidas; que no solo "conforten a los afligidos" sino que "aflijan a los que se sienten onfortados"; que no solo amen al mundo sino que también exijan
justicia; que no pasen de largo cuando la humanidad herida espera ser curada;
que sigan a Cristo incluso cuando el camino conduzca a una Cruz. A todo ello nos ofrecemos en nombre de Aquel que nos amó y dio su vida por nosotros.
Después de haber presentado a Dios Padre nuestra Plegaria, y antes de empezar con nuestra jornada de trabajo, quiero que tengamos un recuerdo especial hacia todos los compañeros que no han podido asistir a nuestra Asamblea, sea por el motivo que sea. Asimismo, el Sr. Vicario nos envía su afectuoso saludo al no poderse encontrar, tampoco, aquí entre nosotros ya que otras obligaciones contraídas no se lo han permitido. Un año más nos encontramos celebrando nuestra Asamblea, la cual quiere ser un espacio de común -unión y de celebración de nuestra fe y de nuestro trabajo en Cáritas. Este año nuestra Asamblea nos servirá para poner sobre la mesa cual es la realidad de nuestras Cáritas, a la luz del trabajo realizado con nuestros “ queridos cuadernillos”. Pero lo más importante serán las pistas que se nos van a dar, a modo de camino a recorrer u horizonte para la vida de Cáritas. Para ello contamos con la inestimable ayuda de Manolo Moreno Reina, conocido y querido por todos nosotros.
En esta mañana nos acompañan, Felipe Cecilia y D. Manuel de los Santos, Director y Delegado Episcopal, respectivamente, de Cáritas Diocesana de Sevilla. Y le damos la palabra a Felipe Cecilia. • Javier explica el horario de la mañana.
1.- Trabajar los “Cuadernillos” no ha sido un capricho “Pedimos a todas las instituciones de la Iglesia que evalúen, con sencillez y apertura al Espíritu, el carácter eclesial de la acción caritativa y social que llevan adelante” (LXXXIII Asamblea Plenaria “La caridad de Cristo nos apremia” nº 44) 2.- Horizonte hacia donde pueden caminar nuestras Cáritas “Es la hora de una nueva “imaginación de la caridad”, que promueva no tanto y no solo la eficacia de las ayudas prestadas, sino la capacidad de hacerse cercanos y solidarios con quien sufre, para que el gesto de ayuda sea sentido no como limosna humillante, sino como un compartir fraterno” (Juan Pablo II “Novo milenium ineunte” nº 50) Superar la “rutina”, el “paternalismo” y el “asistencialismo”, y construir unas Cáritas “cercanas”, solidarias”, siendo “levadura” de fraternidad y justicia. 3.- Para ir acercándonos a este horizonte • 3. 1.- Seguir comprendiendo a los pobres y su realidad de pobreza “He visto el dolor de mi pueblo, he oído el clamor que le arrancan sus opresores y conozco sus angustias. Voy a bajar a liberarlo del poder de los egipcios” (Ex. 3, 7-8) Una Cáritas cercana a los pobres. No actuar solo desde la acogida. Sacar a Cáritas de los despachos. En cercanía: escuchar, captar el significado de las situaciones de pobrezas, sentir las llamadas que los empobrecidos nos hacen. ¿Dónde se va haciendo la comprensión,
concienciación y sensibilización ante la pobreza? Los equipos de Cáritas son más “Escuelas para comprender a los pobres”, que Comités de análisis de expedientes y distribución de recursos: ? aprender a mirar desde el corazón. ¿Con
qué sentimientos miraría Jesús y escucharía
a esta persona o a esta familia de la que estamos hablando? • aprender a mirar desde la capacidad racional.
De una comprensión falsa o deficiente de la realidad de los
pobres y la pobreza, solo puede surgir normalmente una mala actuación
social. • aprender a mirar desde la fe: • 3. 2.- Seguir aprendiendo a acompañar: La pobreza destruye a las personas. Hay que reconstruir “Solo una Iglesia que se acerca a los pobres y oprimidos, se pone a su lado y de su lado y trabaja por su liberación, por su dignidad y por su bienestar, puede dar un testimonio coherente y convincente del mensaje evangélico”. (COMISIÓN EPISCOPAL de PASTORAL SOCIAL “La Iglesia y los pobres” nº 10) El equipo de Cáritas, más que un ámbito
de información, ha de ser un taller donde se fragüe el
acompañamiento solidario para con las personas. • 3. 3.- Seguir animando a la comunidad La animación es mucho más que el día
de Cáritas en el primer domingo de mes. Tres prejuicios a superar: Contenido de la animación comunitaria
REFLEXION DE MANOLO MORENO REINA
Hace unos años pusimos en marcha, en los grupos de Cáritas de nuestra Vicaría, un camino de trabajo, de revisión, para repensar el horizonte de sentido - la identidad – de la experiencia de nuestras actividades en Cáritas y de la dinámica de nuestros equipos. Siempre revisar supone “querer”, estar dispuestos a abrirnos a posibilidades de cambios y avances; aunque sean cambios y avances sencillos o pequeños. Quisiera comenzar valorando el esfuerzo que cada miembro de Cáritas y cada equipo ha hecho, según sus posibilidades, de leer y dialogar en las reuniones los cuadernillos que la Coordinadora de Cáritas de la Vicaría puso en nuestras manos . Cuando estábamos, y estamos, reflexionando los cuadernillos en grupos, no hacíamos algo intrascendente y caprichoso; muy al contrario, nos estábamos poniendo en ese dinamismo que pedía la Conferencia Episcopal hace unos 3 años: • “Pedimos a todas las instituciones de
la Iglesia que evalúen, con sencillez y apertura al Espíritu,
el carácter eclesial de la acción caritativa y social
que llevan adelante” Evaluar, discernir, responder…he aquí el valor de los cuadernillos. Son provocadores de interrogantes como éstas: ¿hacia dónde tendrían que apuntar nuestras respuestas? ¿Dónde poner nuestros empeños, nuestros mejores esfuerzos en Cáritas? ¿Qué ilusiones despertar en los miembros de nuestros equipos? ¿En qué horizonte poner los cambios en nuestras Cáritas? De esto precisamente vamos a tratar. Vamos a hablar de “horizonte”, de orientaciones de fondo; vamos a hablar de adónde nos queremos dirigir y hacia dónde queremos caminar; porque las metas, objetivos, pasos concretos, los tiene que ir determinando cada Cáritas Parroquial y Arciprestal, contando con su situación y posibilidades.
El horizonte hacia dónde dinamizar la acción de Cáritas, lo propuso Juan Pablo II, cuando intentó orientar la vida de la Iglesia en el nuevo milenio: “Es la hora de un nueva « imaginación de la caridad », que promueva no tanto y no sólo la eficacia de las ayudas prestadas, sino la capacidad de hacerse cercanos y solidarios con quien sufre, para que el gesto de ayuda sea sentido no como limosna humillante, sino como un compartir fraterno” . Propone un horizonte de caridad y amor que nos aparte
de la rutina, el asistencialismo, el paternalismo, e incluso, nos
libere de la angustia de la distribución de recursos , y que
nos ponga a construir una Cáritas cercana, solidaria y que
sea levadura de fraternidad y justicia. La palabra clave sería “seguir dando pasos”, “continuar avanzando”. Hace tiempo nos pusimos con ilusión un reto: no contentarnos con el paternalismo y la asistencia y actuar entre los pobres desde un amor que libere, que sea buena noticia. Hemos dado pasos; en algunos se nota el cansancio; otros han dado pasos atrás. Todos necesitamos profundizar el camino que emprendimos. Por eso digo “seguir”, “continuar”. Seguir comprendiendo a los pobres y su realidad de pobreza Los mayores con pequeñas pensiones, las familias en desempleo, las personas sin hogar, los inmigrantes, las familias desestructuradas que vuelcan su desestructuración en hijos adolescentes y jóvenes, los enfermos crónicos, ancianos en soledad, las mujeres maltratadas, mujeres separadas; estas personas y estos sectores son los que acuden, algunos desesperados, a nuestras Cáritas en demanda de ayuda y solidaridad. Comprender cada vez más y mejor a los pobres y su realidad, y hacerlas nuestras, es el punto de partida para que podamos hacer una intervención de calidad humana y de caridad solidaria eficaz. “He visto el dolor de mi pueblo, he oído el clamor que le arrancan sus opresores y conozco sus angustias. Voy a bajar a liberarlo del poder de los egipcios” “Ver”, “escuchar”, “conocer”, “bajar”… encierran las actividades que pusieron en marcha la acción liberadora de Yahvé para con su pueblo, y que es referente de cualquier otra acción de liberación. Comprender cada vez mejor la pobreza y quedar nuestra vida impactada cada vez con más profundidad por la situación que están pasando los pobres, es el horizonte hacia el que tendríamos que ir dando pasos en Cáritas. Aprender a estar cercarnos a los pobres. No actuar solo desde la acogida. Sacar a Cáritas de los despachos y plantarla en la cercanía, en el encuentro. Los pobres y los sufrimientos no surgen cuando se acercan a Cáritas, están en el barrio, entre nosotros, en la feligresía de la Parroquia. Estamos demasiado acostumbrados a esperar a que vengan…; sin embargo, Jesús da una característica del amor solidario evangélico “pasó y fue y se acercó...” En cercanía, tanto en la acogida como en los encuentros callejeros, escuchar lo que dicen, captar el significado de sus situaciones, conocer sus ideas, percibir las llamadas que estas vidas nos están haciendo y sentirnos comprometidos En cercanía vamos recibiendo los distintos impactos, múltiples y diversos, de las situaciones de pobreza. ¿Dónde y cómo se hace la elaboración de esta comprensión de la pobreza, de la concienciación ante ella y de la sensibilización? Todo esto: comprensión, concienciación y sensibilización se hacen en el interior de cada uno. Podemos decir que hasta que no escuchemos lo que oímos, no miremos lo que vemos, no nos duela el sufrimiento…el pobre está fuera de nuestra vida, no ha entrado en ella. Son en los momentos de oración y reflexión personal en los que Dios y nosotros vamos modelando nuestra personalidad, nuestras opciones y posicionamiento ante el dolor del prójimo y las injusticias sociales. Un miembro de Cáritas, que no lleve a su oración el sufrimiento de las familias, de los vecinos con los que se va encontrando, es fácil que se deslice en una actuación rutinaria, repetitiva, lo que siempre se hace, superficial y cicatera. Con todo, hay un lugar privilegiado para comprender con verdad y amor a los pobres, y es el equipo de Cáritas. Hay que procurar que nuestros equipos y sus reuniones se parezcan lo menos posible a un comité, donde básicamente se analizan unos expedientes y se distribuyen unos recursos. Cada equipo ha de ser una escuela donde se nos ayude a comprender a los pobres y quedar impactados por ellos. ¿Cómo pueden haber Cáritas que funcionen sin reunirse? ¿Cómo pueden haber parroquias que no estén pendientes del grupo para que la caridad sea cada vez más viva?. Las reuniones han de ser espacios de educación de la mirada de los que pertenecen a Cáritas. Lugar donde ir aprendiendo a mirar a los pobres y la pobreza: Mirada desde una triple perspectiva • Aprender a mirar desde el corazón: describir, en el grupo, con ternura y compasión la situación de las personas, y hablar con cariño de los detalles de esa vida y su historia. Alguien del grupo (sería misión del sacerdote o del director) debe introducir en medio de la conversación un par de preguntas sencillas como éstas: “¿Con qué sentimientos miraría Jesús o escucharía a esta persona o a esta familia de la que estamos hablando? ¿Cómo querría el Señor que miráramos y habláramos de esta situación? • Aprender a mirar desde la capacidad racional: mirar con ternura y compasión no nos debe cegar para mirar con realismo la vida de los pobres y sus historias. De una comprensión falsa, paternalista o deficiente de la realidad de los pobres y la pobreza solo puede surgir normalmente una mala actuación social, unos gestos estériles de compromiso que más que ayudar pueden perjudicar y que a la larga hace que muchos miembros de Cáritas vean inútil su entrega y abandone su primera ilusión y el compromiso. Para servir mejor a la transformación de las personas hemos de analizar y detectar las responsabilidades que las personas tienen respecto a su propia pobreza. Un análisis absolutamente realista nunca va contra los pobres, sino a favor de ellos, aunque descubramos situaciones de deshumanización en los mismos. Sin una valoración lo suficientemente verdadera será imposible intervenir para transformar a las personas. Cuando estamos hablando, hemos de preguntarnos: ¿Qué ideas, que actitudes, qué hábitos conocemos que llevaron a esta persona o a esta familia a la situación que hoy están viviendo? Para servir mejor a la transformación social hemos, también, de analizar y detectar las circunstancias sociales que han empujado y mantienen en la actualidad esos sufrimientos, esas situaciones de exclusión, esas desigualdades. Leyes laborales, políticas de presupuestos municipales o estatales, intereses ¿Qué conocemos de nuestra sociedad, que esté influyendo en las situaciones que estamos palpando? Es la comprensión política y social de la pobreza. Ir haciendo este camino de comprensión, nos iluminará y nos motivará para denunciar, posicionarnos • Aprender a mirar desde la fe: Los pobres no
deben ser mirados por Cáritas como débiles sociales,
como personas desestructuradas que ponen en peligro la convivencia
pacífica social y que piden unas medidas asistenciales encaminadas
a evitar conflictos a corto plazo, pero no buscando una auténtica
transformación social. Seguir aprendiendo a acompañar Acompañar, para los cristianos y, en concreto, para los miembros de Cáritas, no es solo la técnica pedagógica adecuada para desarrollar procesos sociales de promoción. Acompañar es la manera de vivir con autenticidad la caridad y la misión evangelizadora. “Solo una Iglesia que se acerca a los pobres
y oprimidos, se pone a su lado y de su lado y trabaja por su liberación,
por su dignidad y por su bienestar, puede dar un testimonio coherente
y convincente del mensaje evangélico” . Acompañar significa hacernos compañeros, caminar con… dar pasos con alguien que tiene que hacer un camino, porque él mismo, las circunstancia y otros (centros de poder financiero, empresarial, político…) lo han llevado a situaciones injustas de desigualdad y precariedad que le han afectado, de diversas maneras, sus capacidades personales, su autoestima, su estructura personal, sus habilidades. La meta del camino a recorrer no es solo que sean los pobres capaces de tener recursos económicos; son personas, hijos de Dios, capaces de autonomía personal, protagonismo, participación. La meta del camino es que lleguen ellos a poder vivir lo que son, personas. Por ello, hemos de tener un interés especial por superar nuestra práctica habitual, que muchas veces nos atrapa, de dar y ofrecer, de informar y de ponerlos en contacto con… y ya está. Hay que continuar con ellos; y en ese acompañar sostenerlos en las dificultades, decirles con respeto y, a la vez, con exigencia lo que tiene que cambiar, valorarles y reforzarles los pasos que van dando. Acompañar significa no solo que soy compañero, sino que a la otra persona la considero compañera; que ella es protagonista, que tiene su ritmo; y esto nos pide escuchar, dialogar mucho. Considerar compañera a la otra persona es creer que nos puede enseñar. Tenemos que recuperar esa verdad profunda de que los pobres nos dignifican, nos evangelizan. Tenemos que estar muy atentos a esa tentación
que tenemos de una vez hecho el análisis y en nuestra mesa
de reunión, les marcamos un camino a seguir y, a veces, con
mucha rigidez. Hay que sugerir, dejar opinar, seguir buscando caminos
de dignificación… Acompañar significa saber que el recorrido con las personas es duradero, largo, paciente y que va más allá de una integración social.
Creo que casi todas las Cáritas parroquiales nos estamos quedando en encorsetar la animación comunitaria en informar, más o menos cuidadamente o imaginativamente, en los primeros domingos de cada mes. No nos podemos contentar con informar en el día de Cáritas. La información es una mínima dimensión de la animación, y es la que menos toca las fibras de la sensibilidad del corazón y de la conciencia. Animación comunitaria significa poner alma, humanidad, calor solidario a una comunidad, a unas personas. La finalidad de la animación es, por tanto, poner a toda la comunidad de una parroquia en estado de respuesta de caridad solidaria ante los retos de la injusticia, la desigualdad, la marginación y pobreza… es hacer del servicio y del amor compasivo una tarea eclesial en la que cada uno de los miembros de la parroquia se vaya sintiendo implicado y responsable. Y ello como parte constitutiva de la identidad cristiana, del ser discípulo y seguidor del Señor y de la misión evangelizadora. No se trata tanto de hacer cosas, sino de crear condiciones, despertar actitudes entre los miembros de la Parroquia y del vecindario. Ello hace necesaria la existencia de unos animadores y animadoras que impulsen esta dimensión de sensibilidad y solidaridad ante las situaciones de los más débiles. Este es “el ministerio”, el “servicio” que se les pide a los miembros de Cáritas. Pero esto exige seguir liberándonos de unos prejuicios que nos están incapacitando para ser levadura de caridad y solidaridad en medio de Parroquia. • Tener una conciencia cada vez más clara de que los pobres ni son nuestros, ni son de Cáritas. Llegan a nosotros, pero llegan a la comunidad parroquial y vienen de una familia y de una vecindad. La comunidad, la familia, la vecindad, tienen que reaccionar. • Tener cada vez las ideas más claras de que Cáritas no tiene la exclusiva de la caridad. Tenemos que ser cada vez más conscientes que la caridad del Pueblo de Dios, de la Parroquia en concreto, no la realizamos solo el grupo de Cáritas y sus miembros. Hay mucho amor fuera de Cáritas. Ello nos llevaría a empezar a conocer y reconocer los pequeños o grandes actos de solidaridad de los miembros de la Parroquia y de los agentes sociales, valorarlos, alegrarnos, darlos a conocer. No debemos caer en la tentación de sustituir a los hermanos y a los vecinos en la hermosa experiencia de la solidaridad. Cáritas es ese elemento animador de la responsabilidad comunitaria y ese cauce que hace que la respuesta de los cristianos, de los familiares y del vecindario sea lo más eficaz posible. “Cáritas no es la que lo hace todo, sino la que hace que todo lo que haya que hacerse, se haga” . • Superar el paternalismo de por los pobres, para los pobres, pero sin los pobres. Uno de los agentes más dinamizadores de la comunidad y del vecindario tendrían que ser los mismos beneficiarios contando sus experiencias. Cuando Jesús realizaba algún signo a favor de algún ciego o algún leproso, éste iba divulgando con grandes ponderaciones lo que aquel Nazareno había hecho por él . Que los pobres se vayan contentos de nuestro lado no por lo que se llevan, sino por la cercanía que han sentido, porque han visto ponernos en su lugar, porque perciben que pueden contar con nosotros y saben que nosotros vamos a seguir contando con ellos. La animación, además de la información del día de Cáritas, carteles, propaganda… hay que hacerla con nuestra vida, en el día a día, en relación con los hermanos y los vecinos. • En esa animación buscamos, en primer lugar, hacer presentes a los empobrecidos y sufrientes de nuestros barrios; hablar de ellos pues la mayoría de las veces son ignorados y silenciados. Hablar de sus historias, de las causas que les han llevado a esa situación. Romper los estereotipos sociales que los miran como grupos de peligros y amenazas en vez de cómo personas con una historia y dignidad propias, con unas esperanzas desesperanzadas. • En segundo lugar la animación tiene como objetivo dar testimonio que otro mundo es posible, que la injusticia y la marginación, que la precariedad, que el sufrimiento y la despersonalización no son las palabras definitivas de nuestra historia, sino que el sentido de la historia se refleja en palabras como libertad, acogida, justicia, dignidad, liberación; y que ese sentido no es el sueño idealista y utópico de algunos ingenuos, sino que se encarna en hombre y mujeres que desde la realidad y viviendo felices lo van forzando y acogiendo. • El tercer objetivo que tiene la animación consiste en testimoniar que la fe en el Dios de Jesucristo es necesariamente una fe de servicio y solidaridad; que Dios es Dios de justicia y misericordia; que la fe en el Padre de nuestro Señor Jesucristo vivida con autenticidad evangélica impulsa siempre y prioritariamente a construir un mundo más fraterno. Y que cuando la fe cristiana abandona el compromiso por los más débiles se convierte en mera manipulación religiosa . También podríamos hablar de la coordinación, de Cáritas Arciprestal y de la Vicaría. El documento de la Conferencia Episcopal “Cáritas Christi urget nos” nos dice: “Los pobres no deben soportar los efectos de nuestra descoordinación, de nuestro desconocimiento o rivalidades entre organizaciones” (nº 42) Los coordinadores no están mayormente para convocar reuniones y reuniones que se parecen más a un consejo de gestión que a una comunidad que se encuentra para ayudarse a fin de servir mejor a los pobres. Termino con una frase que sintetiza bastante bien el horizonte hacia donde poner nuestros mejores empeños e ilusiones: “Ella no valora lo que se hace por la cantidad de los recursos utilizados, sino la dimensión humana y divina del amor que le hace salir al encuentro y servicio de los más molestos, peligroso y desagradecidos” (LXXXIII Asamblea Plenaria “La Caridad de Cristo nos apremia” nº 30 o 37) Es ne¬cesario hacernos presentes en la sociedad, en el barrio, en el pueblo, en el entorno social. Reconstruir o impulsar nuestra experiencia de acción desde una identidad sociable... Y éstos podrían ser algunos criterios y pistas prácticas que po¬drían ayudarnos a pensar e ir recorriendo este itinerario. Caritas se hace presente en la sociedad desde la cercanía y la proximidad, desde su encarnación concreta en el territorio y en la comunidad: está donde está el prójimo; vive el barrio y el pueblo; no es marginal, ajena ni "sobrevenida" al barrio o al pueblo, sino parte viva, comprometida y conocedora de él. La presencia social de Caritas se realiza primeramente
desde el testimonio elocuente, coherente y significativo de las personas
y los grupos en los que se encarna. Pero es necesario también
salir a la calle, a los espacios comunitarios en los que la gente
se en¬cuentra, se reúne y vive, porque "hay vida ahí
fuera" -podríamos decir con un punto de ironía
autocrítica- y tenemos cosas que dar a los demás pero
también que aprender de los demás. La presencia social de Caritas se realiza desde el conocimien¬to de la realidad. Es necesario que nos preocupemos por cono¬cer nuestro entorno más allá de la pura intuición; elaborar análisis de la realidad, no necesariamente complicados, que confieran lu¬cidez a nuestra presencia y a nuestra acción. Abrir estos análisis a la participación de nuestras comunidades. Caritas no se hace presente desde la "neutralidad", ni desde el "partidismo", ni desde la vocación "de poder" o "de influencia", ni desde la "complacencia", ni necesariamente desde la aceptación de los intereses "mayoritarios", sino como voz evangelizadora y profética, disconforme si es necesario, desde la firmeza radical de la opción por los pobres. La presencia social de Caritas se realiza desde el encuentro con los demás, desde la coordinación con otras instituciones y organizaciones sociales, la promoción de redes sociales. Se realiza también en la promoción de la sensibilización, la concienciación, la formación y la movilización de las comu¬nidades. Hay que trabajar pequeños medios de información y comunicación de nuestro trabajo: carteles, hojillas, boletines, pe¬riódico. Trabajar las iniciativas institucionales "de comunicación, especialmente las campañas. Idear y promover campañas sencillas de sensibilización sobre situaciones de injusticia en nuestro entor¬no. Idear cauces y medios en los que la gente tenga la experiencia activa de la solidaridad. Se realiza en la promoción de acciones solidarias y la par¬ticipación en las que otros promueven. Pero sobre todo, la presencia social de Caritas se constru¬ye con humildad y espíritu de servicio, desde la apertura, el diálogo y la cooperación con otros agentes y partes socia¬les.
1. Que pasos y medios concretos podría dar tu Cáritas Parroquial para seguir avanzando en esta dirección. 2. Qué pasos y medios concretos podría dar tu Cáritas Arciprestal para seguir avanzando en esta dirección.
a) El seguimiento desigual del plan de formación.
En algunos casos se ha pasado de puntilla. Que pasos y medios concretos podría dar tu Cáritas Parroquial para seguir avanzando en esta dirección: 1. Seguir haciendo camino, acompañando, animando Qué pasos y medios concretos podría dar tu Cáritas Arciprestal para seguir avanzando en esta dirección: 1. Animar toda esta línea de acción a
través de los representantes de cada parroquia para que esto
revierta en el grupo.
Este documento no es un resumen de las aportaciones. Recoge, salvo error u omisión, todas las aportaciones que se entregaron por escrito en la puesta en común de la Asamblea REFLEXION FINAL
En este curso hemos dado un paso más en nuestro caminar como Caritas dentro de la Iglesia de Sevilla. Un caminar que, como dice la canción, ha hecho camino y que, como todos los caminos, ha tenido que realizarse con el esfuerzo diario y constante de todos y cada uno de los que formamos Cáritas en esta nuestra Vicaría. En este largo camino recorrido, a parte de hacer realidad todo lo programado a principios de curso en nuestras programaciones, nos hemos ido encontrando otras situaciones y realidades a las cuales hemos tenido que ir dando respuestas ágiles y rápidas, por lo que desde los diferentes ámbitos en los que nos movemos hemos solicitado vuestro trabajo y aportaciones, al respecto, con el único objetivo de que las repuestas a dar fueran expresión, lo más fiel posible, de lo que se sentía en las bases y desde una reflexión profunda y continua de todos los que nos sentimos miembros de esta Pastoral de Cáritas. Así nos hemos encontrado este curso con que se nos pedía nuestra opinión a cerca de una Propuesta de Nuevos Estatutos de Cáritas Diocesana de Sevilla. También a mitad de curso se os pedía vuestra reflexión y aportaciones sobre que modelo de acompañamiento queremos por parte de los técnicos que nos acompañan en las zonas. Todo esto ha supuesto un aumento de trabajo, reuniones, etc. Pero tened en cuenta que todo se ha hecho para ir creciendo en nuestro compromiso y dar mejor respuesta a tantos hermanos nuestros que viven en la pobreza y que son los destinatarios de nuestro amor y desvelos. Teniendo en cuenta la respuesta que damos a estos hermanos nuestro y a tantas familias como acuden a nosotros se ha puesto en marcha en nuestra Cáritas Diocesana el Programa de Familia, el cual también ha supuesto un esfuerzo para todos nosotros ya que, en algunos casos hemos tenido que cambiar o adaptarnos a nuevos criterios a la hora de prestar nuestra ayuda y servicios a estas personas. Pero a pesar de todo esto, y mucho más en este
tiempo de Pascua, tenemos que mirar alegres y confiados hacia el futuro.
Para continuar avanzando es imprescindible seguir potenciando unos
voluntarios que, desde su fe, responda al reto de Cáritas en
medio de nuestros barrios. Tenemos que seguir potenciando nuestros
espacios de trabajo y coordinación, participando activamente
en ellos y haciendo nuestras aportaciones allí donde se nos
pida. No podemos quedarnos aislados dentro de nuestros despachos y
parroquias ya que esto impide desarrollar una impronta de nuestro
ser cristianos y miembros de Cáritas, que es vivir en Comunidad.
Asimismo, sigue siendo necesaria una Formación que nos capacite
mejor para dar razones de nuestra fe en medio del mundo y para dar
la mejor respuesta a las situaciones con las que nos encontramos,
día tras día, en nuestras Cáritas. Y por último, deciros que tenemos que estar orgullosos de toda la labor que hemos desarrollado. Debemos sentirnos satisfechos por nuestro compromiso y desvelos hacia todos los que atendemos y que debemos estar alegres y contentos en este camino que estamos haciendo al andar comprometidos en Cáritas, porque en este camino, como en el caso de los discípulos de Emaús, es el Señor quien nos acompaña. • Breve reflexión por parte de los participantes en la Asamblea.
• Breve intervención de D. Manuel de los Santos Delegado Episcopal de Caritas Diocesana. Pues bien, hemos llegado al punto final de nuestro trabajo. Hemos llegado al final de nuestra XIII Asamblea en la que se nos ha abierto un nuevo Horizonte para la Vida de nuestras Cáritas. Ahora nos toca a nosotros no perder ese horizonte y poner todos los medios posibles para poderlo alcanzar. Entre todos estoy seguro que lo lograremos. Antes de despedirnos y comenzar nuestra convivencia festiva hay que dar las gracias a: - La Parroquia de San Leandro, a su Comunidad Parroquial,
a la Cáritas Parroquial y a su Párroco, por la acogida
que nos han dispensado. Así como al Arciprestazgo San Jerónimo
/ Pío – XII por ofrecernos la posibilidad de celebrar
aquí nuestra Asamblea. Finalmente, a todos y cada uno de los que hemos participado: voluntarios, sacerdotes, religiosos y religiosas, técnicos, etc. Que todas las expectativas nacidas en esta Asamblea las veamos hechas Vida, para que nuestro trabajo sea, en realidad, una opción por los más pobres y necesitados de nuestros barrios. Que el Señor nos bendiga y nos ayude en nuestro caminar en Cáritas.
RESUMEN DE LAS APORTACIONES DE LOS GRUPOS Notas previas a tener en cuenta: a) El seguimiento desigual del plan de formación.
En algunos casos se ha pasado de puntilla. Que pasos y medios concretos podría dar tu cáritas Parroquial para seguir avanzando en esta dirección: 1. Seguir haciendo camino, acompañando, animando
1. Animar toda esta línea de acción a
través de los representantes de cada parroquia para que esto
revierta en el grupo.
Página Oficial de Cáritas Nacional
Página Oficial de Cáritas Diocesana de Sevilla http://www.caritas-sevilla.org/
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