Horarios de la Hermandad


ORACIONES

ORACIÓN A LA VIRGEN DEL CARMEN

Santísima Virgen del Carmen,
patrona de mi corazón,
acudo a ti, Madre mía,
porque necesito tu presencia
y tu cercanía.
Como en el rosario también yo
tengo gozos y alegrías,
pero no me faltan las penas y los sufrimientos.

Por eso acudo a ti para pedirte que me ampares,
que me refugies en tu seno
y me concedas valentía
para afrontar todas mis dificultades.
Yo sé, Madre mía, que tú me quieres.
No me abandones nunca
y sé mi guía en todos los momentos de mi vida.

(Hacer la petición o deseo y rezar un Avemaría)

ORACIÓN AL SEÑOR DE LA BONDAD

Señor Jesús,
compañero, hermano y amigo,
cuando vengo a ti,
tú ya has venido antes a mí,
porque nunca me fallas.
Tú sabes querer;
me entiendes, me ayudas y me perdonas.
Deseo estar contigo;
nada me llena sino tú,
de nadie necesito más que de ti.
Santísimo Cristo de la Bondad,
siempre cercano y cariñoso,
quisiera sentir tu presencia
en los momentos difíciles de mi vida
Quisiera cargar con tu yugo
a la vez pesado y llevadero,
y llevarte yo a tantos hermanos míos
cansados y agobiados
para que tu seas su consuelo y su alivio.

(Hacer la petición o deseo y rezar un Padrenuestro)

ORACIÓN AL SANTISIMO SACRAMENTO

 

Tú que eres mi alimento, dame vida.
Tú que eres mi vida,
dame tu vida como alimento.
Que yo sepa estar siempre
con los que más te necesitan
para que puedan ver en mi ayuda
algo de tu presencia.
Intentaré que a nadie le falte el pan de tu presencia,
ni el pan de tu palabra, ni el pan de cada día.
Jesús, verdaderamente presente,
que yo note siempre tu presencia.
Amén.

ORACIÓN A SAN LEANDRO

San Leandro,
fiel seguidor de Jesús;
incansable maestro,
con tu palabra y con tu vida, en nuestra diócesis de Sevilla
Te pido por mi familia,
Que no nos falte la unión; que nuestros hijos
se críen con la tranquilidad
de saber que les queremos;
cuídalos con todo el cariño que nosotros le damos;
que no les falte la salud y el trabajo.
Te pido por mi parroquia que se fija en ti como modelo.
Que seamos como tú incansables en el trabajo apostólico,
que los más necesitados nos encuentren siempre junto a ellos,
que estemos cerca de los que sufren;
que seamos una comunidad humilde y sencilla
en la que nadie se sienta discriminado,
que todos sepamos respetarnos y aceptarnos.
Finalmente te pido por mí;
necesito que me ayudes (formular la intención o el problema que tenemos).
No quiero que me arregles las cosas
pero sí que intercedas por mí ante Jesús el Señor
para que nunca me falte la fe en él,
la ayuda de mi comunidad cristiana
y las fuerzas para seguir luchando.
Ruega por nosotros,
ruega por mí.
No me olvides y llévame siempre cerca de ti.