Oraciones de la Parroquia de San Leandro de Sevilla

ORACIONES

PARA TODO MOMENTO


AL INICIAR EL DÍA

Señor, te doy gracias por este día que me regalas.
Permíteme llevarte siempre junto a mí y concede a todos los que se encuentren conmigo
sentir paz y alegría durante el día de hoy.


A DIOS PADRE

Dios, Padre de todos los hombres,
tú nos amas,
tú los has hecho todo.
Nos has hecho a nosotros para que seamos felices.
concédenos la alegría de sentir siempre tu amor
especialmente cuando nos vengan las dificultades.

 

ORACIÓN SENCILLA

Señor Jesús, yo creo en ti
Pero quieiera creer más en ti,
Yo espero en ti,
Pero quisiera esperar más en ti.
Señor, yo te quiero,
pero quisiera quererte más

ORACIÓN A JESÚS SACRAMENTADO

Señor Jesús,
sé que estás aquí igual que en el cielo.
Sé que no quieres ofrendas, ni flores, ni lujos;
tú lo que quieres es mi corazón:
aquí lo tienes para que vivas en él
mejor que en el sagrario.
Me gusta estar aquí, sentirte cerca,
me gusta decirte que te quiero.
A ti que te gustaba andar con los humildes y con los marginados,
para ser el pan de su vida,
vengo a decirte que te quiero
en cada hermano que me necesita,
te acompaño en cada anciano que ayudo,
te visito en cada enfermo que veo,
te siento presente en todos los desamparados.
Deseo llenarme de ti y
decirle a mis hermanos
que tú les amas, que tú les ayudas.
Pero no lo creerán si no lo ven en mí.
Señor Jesús, presente ya en mi corazón,
necesito comerte y beberte,
para seguir dando vida. Amén

ORACIÓN AL SANTISIMO SACRAMENTO

¡Cuántas horas ahí esperándome para hablarme,
para decirme que me quieres,
que todo lo has hecho por mí y mis hermanos!
¡Cuántos sufrimientos hasta dar la vida,
cuánto derroche de amor!
De sobra sé, Señor, que me quieres,
que me esperas, y que me necesitas,
tú que eres mi Dios y mi Señor.
Pero la seducción de las cosas
me hacen olvidarme de ti,
la vida de ajetreo diario me agota
y, aunque tengo tiempo,
nunca lo encuentro para ti.
Sé también que cuando estoy contigo
me siento reanimado y fortalecido
para el trabajo diario.

Tú que eres mi alimento, dame vida.
Tú que eres mi vida, dame tu vida como alimento.
Que yo sepa estar siempre
con los que más te necesitan
para que puedan ver en mi ayuda
algo de tu presencia.
Intentaré que a nadie le falte el pan de tu presencia,
ni el pan de tu palabra, ni el pan de cada día.
Jesús, verdaderamente presente,
que note siempre tu presencia.
Amén.

AL SEÑOR QUE VIVE
EN MI CORAZÓN


Tú y yo nos conocemos,
pero tú me conoces a fondo
y nada mío te resulta indiferente.
Qué grande y bueno eres, Señor,
amigo y compañero de la vida.
Casi siempre te pido y te pido
y se me olvida decirte lo que te quiero
y lo que me gustaría quererte.
Qué complicado soy, Señor.
¡Cuántas dudas sobre ti,
cuántas indiferencias,
cuántas promesas sin cumplir!.
A mí me cuesta entenderme
porque ni yo mismo
me conozco de verdad como tú me conoces.
Pero a ti no te puedo mentir, ni te puedo ocultar nada,
sólo te puedo pedir.
Primero el perdón
por tantas infidelidades,
y después tu gracia para seguir adelante.


ORACIÓN CONFIADA EN EL SEÑOR VIVO

No estás aquí en la estatua,
porque la estatua tiene ojos y no ve,
tiene oído y no oye, tiene boca y no habla.
Señor bueno y cariñoso,
tú estás en mi corazón,
y yo sigo buscándote fuera de mi.
Esperas a que me canse de tantas salidas,
me esperas como los padres
a que su hijo vuelva de sus fiestas.
Me esperas siempre dentro
y yo siempre ausente de ti.
No estás aquí en la estatua, estás en mi corazón.
Pues ahí, en el corazón, como en un sagrario,
te adoro igual que a mis seres más queridos,
te quiero como a lo más grande de mi vida,
te bendigo, Dios mío.
Pero aquí en mi corazón,
en donde estamos solo los dos.

JESÚS, SENTIDO DE LA VIDA


Tú me dices: “a ti te llamo amigo y no siervo”,
porque me conoces y me quieres;
para ti no soy uno más, yo soy único,
tu mejor criatura, tu elegido, tu amigo.

Soy más importante que mis problemas, valgo más que mi trabajo,
más que mis penas y mis dolencias.
Para ti yo soy lo importante,
pero para mí no es así. A veces la vida me agobia.
Cura mi corazón para que sepa encontrar en ti el sentido de la vida, el camino para superarme,
la verdad que me dé seguridad.
Tú, que me entiendes, no me dejes.
Te lo pide tu criatura preferida, tu elegido.
Gracias, Señor.

ORACIÓN POR LOS DEMÁS

Señor, a veces ¡cuánto cuesta entender a los demás! Cuando hago algo con mi mejor intención otros ven mal lo que hago. Cuando me entrego me critican, cuando me critican y eso me desanima y deja como paralizado. Parece que cuando iba a lo mío no tenía tantos problemas. Pero son tantos los que sufren que tengo que entregarme y lo hago por ti, porque tú me lo pides. Necesito fuerzas suficientes para no venirme abajo y seguir haciendo el trabajo que tú me encomiendas. Estoy seguro de que tú me llamas a trabajar en tu viña, pero debes seguir siendo mi fuerza.

ORACIÓN POR LOS HERMANOS

Me da pena ver tantas idas y venidas,
tantas prisas de la gente, Señor.
Mis hermanos necesitan
de alguien que les cure el corazón,
porque están tan llenos de cosas que se sienten vacíos,
están tan pobres que solo tienen para gastar,
y tan tristes que están llenos de ruidos.
Hoy vengo a pedirte por mis hermanos y por mí .
Llena el corazón del hombre
porque sin ti todo es complicado y difícil,
sin ti todo se hace inútil.
Señor, contigo tenemos lo necesari,
llénanos de ti para que aprendamos a vivir
compartiendo cada día nuestro corazón,
nuestro tiempo y nuestros bienes.
Así tú serás más que suficiente
y encontraremos tu felicidad. Gracias, Señor

ORACIÓN A LA VIRGEN DEL CARMEN (1)


No sé decirte lo que me pasa, Madre mía.
Casi nadie me comprende.
Mis amigos, mis compañeros
y hasta los míos parece que se alejan cuando me ven mal.
Pero tú conoces bien mi corazón
y mis sentimientos.
Tú, como Madre mía que eres,
me quieres ver feliz, y con ganas de vivir.
Necesito que me ayudes,
para que mis problemas no me aplasten,
y yo esté por encima de ellos
aunque no se solucionen.
Cuento con tu apoyo,
Madre mía.

ORACIÓN A LA VIRGEN DEL CARMEN (2)

¡Cómo me gusta llamarte “Madre” a ti, Virgen del Carmen,
jardín de tranquilidad y cariño!
Aquí estoy una vez más
junto a ti, Madre mía, porque cuando te llamo, vienes;
cuando te busco, te encuentro;
cuando te pido, me das.
Tú me conoces y sabes que los años
y los problemas me han hecho frío y distante.
Por eso quiero decirte que si no te llamo, tú te acerques a mí,
que si no vengo, vengas tú a mí,
que si no te pido, tú me llenes de ti.
No me olvides nunca, Virgen del Carmen ,
llévame siempre en tu corazón Porque con la seguridad de tu cariño me siento feliz y me voy más tranquilo, Madre mía.

MARÍA, LA MADRE DE JESÚS


Es bonito mirarte, María,
con tu hijo Jesús en tus brazos.
tú lo has amado mucho,
tú lo has ayudado a crecer,
tú lo has acompañado toda su vida.
Tú me amas también a mi
como amaste a Jesús.
María, Madre de Jesús,
acompáñame siempre
y ayúdame a amar mucho a Jesús.

ORACIÓN AL SEÑOR DE LA BONDAD (1)

¡Tú sí que eres bondad y ternura, Señor Jesús!.
Me presento delante de ti
porque necesito sentirte cerca.
Mis problemas me hacen sufrir
y me vuelvo arisco y desagradable.
¿Cómo se puede dar ternura y bondad
teniendo la cruz a cuestas?
Quiero conocer tu secreto, quiero seguirte
con la cruz que me ha tocado cargar.
Pero en vez de ayudarte a ti
necesito que tú seas mi cireneo.
Estoy dispuesto a llevar la cruz de cada día
si te siento junto a mí
con toda tu ternura y tu bondad.

AL SEÑOR DE LA BONDAD (2)


Señor Jesús,
compañero, hermano y amigo,
cuando vengo a ti,
tú ya has venido antes a mí,
porque nunca me fallas.
Tú sabes querer;
me entiendes, me ayudas y me perdonas.
Deseo estar contigo;
nada me llena sino tú,
de nadie necesito más que de ti.
Santísimo Cristo de la Bondad,
siempre cercano y cariñoso,
quisiera sentir tu presencia
en los momentos difíciles de mi vida
Quisiera cargar con tu yugo
a la vez pesado y llevadero,
y llevarte yo a tantos hermanos míos
cansados y agobiados
para que tú seas su consuelo y su alivio.

A LA VIRGEN DEL PERPETUO SOCORRO

Eres, Madre, socorro en las necesidades
Y son tantas las mías que te vengo a suplicar. Necesito que me favorezcas hoy y siempre, porque tu nunca te cansas;
tu socorro es perpetuo
y tu ayuda permanente.
Pues así quiero que me bendigas,
permanentemente.
Y no sólo a mí sino a esa persona que está desesperada
de tanto pedir y no encontrar respuesta.
No la conozco ni sé en donde se encuentra, pero
seguro que tú le harás llegar mi oración y tu clemencia.
María, Madre de todos los débiles, socorre a cuantos te invocan,
socórreme y dame un corazón grande y generoso
porque sé que lo mío no es nada
al lado de tantos que sufren lo que quizá yo tengo en demasía.

ORACIÓN A SAN JOSÉ


Bendito padre San José,
abogado de la buena muerte,
vengo a ti para pedir tu protección, para que me asistas en los momentos difíciles de mi vida
y sobre todo en la hora de mi muerte.
No quisiera yo hacer sufrir a los que me rodean,
no quisiera yo sentirme solo en las dificultades.
Tú que fuiste padre solícito de Jesús asísteme y acompáñame siempre.
Comunícame el secreto de seguir a Jesús, tu hijo adoptivo, como tú lo hiciste
cumpliendo fielmente la voluntad de Dios, nuestro Padre.

NIÑO DE BELÉN


Tierno y dulce Niño Jesús, criado en Nazaret
dentro de una familia sencilla como la mía.
Vengo a pedirte por los míos:
Que no nos falte la salud del corazón. Yo no sé qué cosas tendremos que soportar, pero con la fuerza del corazón que tú nos das saldremos siempre adelante.
Que no nos falte el pan y la paz,
el pan que alimenta y la paz que necesitamos para vivir.
Finalmente te pido por los más jóvenes : que encuentren trabajo, el trabajo necesario para la paz,
el trabajo que hace digna la vida,
el trabajo que da alegría.
Tú, que sabes vivir en familia
junto con el Padre y el Espíritu Santo
protege y cuida a los míos,
protege y cuida a todas las familias. Amén.

ORACIÓN DE LA MIRADA LIMPIA


Jesús, enséñame a tener una mirada limpia como la tuya.
Yo quiero ser feliz, pero mi felicidad sería muy corta si sólo la quisiera para mí.
Enséñame a no pensar sólo en los que están cerca de mí ni sólo en los que me caen bien.
Enséñame a amar de verdad
A los que no son como yo,
A los que hacen cosas distintas
De lo que a mi me gusta,
A los que me resultan incómodos.
Enséñame a no despreciar a nadie.
Enséñame a mirar el mundo con tu misma mirada amorosa y liberadora.
Haz, Jesús, que yo sea para todos
Un signo estimulante de tu amor.

ORACIÓN PARA AMAR A LOS DEMÁS


Jesús, enséñame a ser generoso,
enséñame a compartir lo que tengo,
enséñame a ayudar a los demás,
enséñame a no burlarme de nadie,
enséñame a no hacer daño a nadie,
enséñame a perdonar.
Enséñame, sobre todo, a amar como tú, Jesús.

 

POR LOS RACISTAS

Padre, te pido por los racistas, por los que ven a los hombres y mujeres divididos según su origen y les molestan todos los que no son como ellos.
Te pido por los que son incapaces de entender que hombres y mujeres somos iguales y tenemos los mismos derechos
Que debemos aprender a convivir,
a compartir a amarnos.
Tú eres el Padre de todos, quieres que seamos hermanos, libres, iguales.
Padre Dios, toca el corazón de todos los que no comprenden la alegría de tu amor y a nosotros concédenos que no olvidemos nunca esa alegría.

POR LOS QUE ESTÁN EN SITUACIÓN PRECARIA

Padre Dios
muchos jóvenes tienen el futuro difícil.
A unos les van mal los estudios.
Otros están cansados de buscar trabajo
O hartos de contratos y sueldos miserables;
También los hay desengañados y pasotas.
Padre, mira por ellos,
Ayúdame a luchar
Para que nuestra sociedad
No excluya a tantos jóvenes.

EN LAS ADVERSIDADES

Son muchos los que se desesperan, Señor, cuando los vientos se ponen en contra, pero yo confío en ti.
Porque cuando todo parece perdido siempre encuentro una salida en ti. Tú me cuidas y fortaleces mi corazón.
Nada me podrá separar de ti. Acércame tú a quienes sufren para que en mi ayuda pueden reconocerte a ti.

-PARA PEDIR LA LLUVIA-

Señor,
tú no quieres la muerte, tú quieres que vivamos;
por eso venciste a la muerte con la vida.
Ayúdanos para que dejemos
de sembrar muerte a nuestro lado,
enséñanos a desterrar la violencia,
protégenos para que no quememos el bosque
ni destruyamos la naturaleza
que tú nos diste para vivir.
Señor, no queremos que se desperdicie
nada de lo que tú nos regalaste,
pero necesitamos el agua para nuestras vidas.
Deseamos, de corazón, dejar a nuestros hijos
un mundo tan bueno como el que recibimos

ORACIÓN PARA PEDIR PERDÓN

Jesús,
Sé que he actuado mal,
Sé que no he hecho lo que tú esperas de mí,
sé que con mi forma de actuar
me he alejado del camino de tu amor.
me sabe mal haber actuado así
Porque tú me amas,
Y tu camino es el camino de la felicidad.
Jesús, te pido perdón,
Y te pido fuerza
Para vivir como tú viviste.

POR UN AMIGO QUE LO PASA MAL

Jesús te pido por......
Que lo está pasando mal.
Ayúdalo con tu amor,
Dale tu fuerza,
No lo dejes solo.
Y haz que yo también sepa ayudarle
En todo lo que sea necesario

PARA DAR GRACIAS

Padre, te doy gracias
por la vida,
por la gente que tengo cerca,
por las ilusiones y esperanzas,
por todo lo que me hace feliz.
Te doy gracias
porque estás cerca de mí,
porque tu Espíritu me da fuerzas.
Te doy gracias, Padre,
porque me siento querido por ti.

PARA LOS MOMENTOS DIFÍCILES


En estos momentos me encuentro mal, Señor. Parece que las cosas no me salen bien, parece que todas las puertas se me cierran. Parece incluso que los míos no me miran bien. Pero yo confío en ti, mi única ventana siempre abierta, mi salvación.
Contigo no temeré ni las carencias ni la soledad.

POR LOS COMPAÑEROS DE ESTUDIO

Padre Dios,
te pido por mis compañeros,
que haya siempre buen ambiente entre nosotros
y que seamos solidarios
en todo lo que sea necesario.
Te pido que en el corazón de cada uno de nosotros
haya un verdadero deseo
de no vivir encerrados en nosotros mismos,
que sepamos tener un espíritu abierto
para que nuestro estudio y nuestro futuro contribuyan a una vida mejor para todos


PARA SER FELICES

Padre Dios, me ilusiona el futuro,
quisiera que las cosas me fueran bien.
Me siento ilusionado.
Acompáñame, Padre, en el camino de mi vida para que yo sepa encontrarte siempre. Pero hazme capaz de no mirar sólo por mí.
Que esté siempre atento a lo que ocurre a mi alrededor,
que yo sea sensible a las dificultades de los demás.
Haz que yo sepa dar vida y fuerza a los que me rodean
Acuérdate, Señor, de nuestro querido N. a quien tanto echamos de menos. Para él queremos lo mejor de todo, por eso sabemos que está contigo y que nada puede pasarle. Cuídalo, protégelo, bendícelo como sólo tú sabes hacerlo. Nuestra conformidad está en la seguridad de saber que vive junto a ti.

POR LOS DIFUNTOS

Señor, nuestro hermano N. por el bautismo se consagró como pertenencia tuya. Te ofrecemos toda su vida, la que conocimos y la que disfruta ahora junto a ti. Concédenos reafirmar nuestra fe en ti que eres la vida. Por J.C.N.S.

2. La muerte de N. ha golpeado mi corazón, Señor. En estos momentos todo se tambalea hasta mi fe en ti, porque cuesta aceptar lo que ha pasado. Te he pedido que lo sacaras adelante y no me has escuchado. Quizá quiera yo imponer mi voluntad a los acontecimientos de la vida. Sin embargo yo sé que tú nunca me abandonas. Pero en estos momentos de tristeza y dolor quisiera poder sentir que tú estás cerca.


3. Dios Padre bueno, nos da pena no tener entre nosotros a N., pero nos consuela saber que se encuentra junto a ti. Concédenos que un día nos reunamos con él en el cielo. Por J.C.N.S.

ESPERANZA


Señor, confundo esperanza con espera.
Espero que llegues,
en lugar de salir a tu encuentro.
Espero que los demás hagan las cosas,
en lugar de implicarme en gestos solidarios.
Espero un mundo nuevo,
en lugar de colaborar en su construcción.
Espero que a todos les lleguen tus bienes,
en lugar de compartir los míos.
Señor, haz que mi vida sea capaz
de engendrar esperanza en otros seres humanos.
Entonces, tu nacimiento y el mío
habrán cumplido su razón de ser. Amén.

  1. PIDIENDO SENSIBILIDAD


Danos ternura para acariciar a los ancianos.
Danos sabiduría para proteger toda la belleza de la naturaleza.
Danos luz para ver que este mundo que tenemos no es nuestro sino de nuestros hijos.
Danos corazón, sensibilidad, cuidado y respeto por todos y por todo.
Señor, tú que no apagaste el pabilo humeante, aviva en nosotros los rescoldos de nuestra buena voluntad, acrecienta los sentimientos buenos y aparta de nosotros los egoísmos y las malas ideas. Que todo el que esté a nuestro lado perciba la bondad que derramaste sobre nosotros.

ARREGLA NUESTRO CORAZÓN

Acostumbrados a tirar qué fácil resulta derrochar, destruir, destrozar, romper, desperdiciar, abandonar. Cuánto cuesta hacer, construir, arreglar. Sobre todo nuestro corazón, que está maltrecho y roto.
Danos entrañas de misericordia para no abandonar a los nuestros cuando nos necesitan.

 

ORACIÓN CONTRA LA GUERRA


Señor, hemos escrito la historia con sangre, con hambres y muertes. Nuestra herencia ha sido la destrucción.
Tus palabras fueron: Creced, multiplicaos, dominad la tierra;
Dominar sin destruir, sembrando luz y engrendando vida.
Quienes dominan tiranizan y oprimen, decía tu hijo Jesús.
Sus reuniones no sirven para la paz porque viven alejados de los problemas de la gente y construyen las máquinas de la muerte.
Sólo en ti está la paz. Sólo a ti te deseo, solo en ti espero
.